El caudal de efluente bruto que se produce diariamente es aproximadamente de 5m3, que llega a la planta de tratamiento de efluentes líquidos como una solución acuosa con la siguiente composición promedio:
» solución acuosa, pH: 5.0-10.0
» sales inorgánicas de sodio, calcio (sulfato, cloruro, fosfatos, etc.) menor a 5 g/L
» trazas de metales (zinc, níquel, plomo, etc.) menor a 100 mg/L
» grasas y aceites menor a 100 mg/L
El efluente es tratado por alcalinización y decantación de los respectivos hidróxidos, que se separan como un barro, dejando una solución límpida. Se ajusta el pH de la misma para cumplir con los requerimientos del decreto 253/79 y se aspersa en un campo de aproximadamente una hectáreas dispuesto para tal fin en el predio de la planta.
La composición promedio de este efluente tratado es:
» Solución acuosa, pH: 7.0-9.0
» Sales inorgánicas de sodio, calcio, menor a 5 g/L
» Metales: zinc, níquel, plomo menor a 1 mg/L
» Cromo: menor a 0.1 mg/L
» Grasas y aceites: menor a 100 mg/L
Con este tratamiento, la carga de metales pesados, que son los contaminantes más peligrosos, se reduce 100 veces, hasta valores acordes con las reglamentaciones vigentes.
El barro separado se filtra y se seca, almacenándose hasta su disposición en la usina de la IMM previa autorización del Laboratorio de Higiene Ambiental.